Los desgarros traumáticos del menisco generalmente ocurren después de una rotación exagerada de la rodilla con el pie plantado en el suelo. Los pacientes suelen manifestar dolor, edema e impedimento de la extensión completa de la rodilla, con la consecuente limitación funcional1.
El desgarro de un menisco “en asa de balde” es un tipo de desgarro longitudinal, con migración del fragmento interno hacia el centro2, cuya incidencia es del 10-26%1.
En los pacientes con desgarros meniscales en asa de balde es importante identificar el fragmento desplazado, ya que su remoción o su reinserción quirúrgica influye en la mejoría clínica. En la mayoría de los casos, el desplazamiento del o de los fragmentos ocurre hacia la escotadura intercondílea, aunque puede tomar otras direcciones3.
La resonancia magnética (RM) es el método de imagen de elección para la valoración de las lesiones meniscales, y se han descrito al menos cinco signos diferentes en la RM para detectar las lesiones en asa de balde desplazadas4.
En 1993, Haramati et al.3 denominaron “signo del menisco invertido” a la imagen que se produce en cortes sagitales de RM de rodilla cuando un fragmento roto del cuerno posterior (el asa de balde) se voltea hacia delante y se coloca sobre el cuerno anterior ipsilateral. Los criterios para su definición incluyen el desgarro o la no visualización del asta posterior del menisco, y un asta anterior ipsilateral que mida ≥ 8 mm de altura. La frecuencia reportada de este signo es del 25%. Su sensibilidad apenas alcanza el 60,5%, pero su especificidad es cercana al 90% para el diagnóstico de una rotura meniscal en asa de balde1.
En ocasiones, el cuerno anterior del menisco y el fragmento en asa de balde desplazado del cuerno posterior pueden localizarse en el mismo plano horizontal, lo que en cortes sagitales de RM puede dar la apariencia de dos cuernos anteriores contiguos, siendo el triángulo anterior el cuerno anterior normal, y el triángulo posterior, el fragmento en asa de balde desplazado (Fig. 1). Esto fue descrito por Ruff et al.5, en 1998, como variante de presentación del signo del menisco invertido, y lo denominaron “signo del doble cuerno anterior”. La frecuencia de este signo se ha reportado entre el 29% y el 33%.
Figura 1. RM de rodilla, en secuencia de densidad protónica con saturación grasa, de un paciente varón de 30 años con dolor e imposibilidad de extender la rodilla derecha, posterior a una caída con rotación externa de la rodilla durante una práctica deportiva.
El signo del menisco invertido y el del doble cuerno anterior pueden verse en desgarros del menisco tanto medial como lateral; sin embargo, se ha reportado que ocurre con mayor frecuencia en el lado lateral. Se cree que esto se debe a que el menisco medial está firmemente adherido en toda su longitud a la cápsula articular, mientras que el menisco lateral está separado de la cápsula por el tendón poplíteo y la bursa3.
Es importante familiarizarse con los diferentes signos de desgarro meniscal en asa de balde que se visualizan por RM descritos en la literatura, ya que permiten reconocer, diagnosticar y determinar la reparabilidad del menisco. El signo del doble cuerno anterior, a pesar de no ser tan común, cuando se visualiza es altamente específico de un desgarro meniscal en asa de balde con fragmento desplazado.
Agradecimientos
Las autoras agradecen la participación de la jefa del servicio de imagenología en la revisión de este artículo.
Financiamiento
Las autoras declaran no haber recibido financiamiento para este trabajo.
Conflicto de intereses
Las autoras declaran no tener conflicto de intereses.